¡Adiós a las almendras rancias!

Almendras

Siempre que compraba almendras me pasaba lo mismo: utilizaba una parte y el resto, muy bien envuelto y guardadito, se perdía por algún rincón oscuro de mi cocina. Cuando las necesitaba de nuevo … ¡demasiado tarde!

Pero las caras de contrariedad -por lo menos las relacionadas con este tema- son cosa del pasado. Sigue leyendo

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